Migjorn abarca una larga costa al sur, con zonas de arena, roca y distintos accesos. Conviene tenerlo en cuenta al organizar la comida o el transporte: «nos vemos en Migjorn» todavía no es del todo un plan.
Escoge el tramo que le vaya al día y organiza el resto alrededor. Es otra forma estupenda de visitar la isla: una orilla y una comida, en lugar de una sucesión de puntos de interés. Las condiciones y el litoral varían, así que valora el lugar concreto de baño sin dar por hecho que toda la costa se comporta igual. Descripción oficial de la playa.
Su encanto está en los detalles que una gran foto aérea no alcanza: una sandalia sujetando la toalla, el pelo mojado sobre el respaldo de una silla, el primer bocado después del baño. Hazles sitio.
Elige un acceso con nombre y una comida que encaje cerca. Una mesa en Es Còdol Foradat, por ejemplo, da un punto de referencia práctico a esta parte de la costa sur. Deja el resto de la tarde junto al agua.
No hace falta convertir la costa en una colección de paradas. Una buena tarde de playa tiene su propia secuencia: agua, sombra, comida y quizá otro baño. No necesita un segundo destino para estar completa.