Un lugar donde aflojar las reglas.
Las comunidades bohemias de Ibiza y su apetito musical crearon el contexto de los primeros clubs. Pacha abrió en la isla en 1973; Amnesia llegó en 1976. En Amnesia, la idea original de un lugar donde olvidar las preocupaciones cotidianas quedó escrita en el nombre.
Alfredo y una mente abierta.
Cuando Alfredo se convirtió en residente de Amnesia en 1984, su forma de pinchar se movía libremente entre estilos. La propia historia del club recuerda que la música seguía para quienes salían de trabajar y que aquellas sesiones de primera hora comenzaron a correr de boca en boca. Compartir una sensación podía importar más que encajar en un género.
Los DJ británicos que visitaron la isla en 1987 ayudaron a llevar esa influencia balear más allá de Ibiza. Pero la idea ya estaba viva aquí: la música podía reunir a personas distintas en un mismo momento.
¿Qué intentamos volver a encontrar?
Para nosotros, esa apertura. Que un disco que nunca habrías elegido te encuentre justo cuando lo necesitas. Bailar junto a alguien de cuya vida no sabes nada y cruzar una mirada que vuelve innecesarias las presentaciones. Durante un rato, todo lo que suele separar a las personas tiene muy poco que hacer.
Ningún verano fue perfecto. En algún rincón de esta isla, alguien está viviendo la noche de la que hablará el resto de su vida. Queremos que la siguiente generación también tenga esa oportunidad.